Un estudio publicado en JAMA Network Open encontró que el consumo de azúcares añadidos se asocia con un aumento en la edad epigenética, medido a través de la herramienta GrimAge2, en más de 300 mujeres de mediana edad. La glicación, un proceso interno relacionado con el azúcar, puede acelerar el envejecimiento de la piel, volviendo las proteínas estructurales rígidas y quebradizas. Expertos en cosmética han señalado que algunas líneas faciales podrían estar vinculadas a la acumulación de productos finales de glicación avanzada (AGEs) en el tejido dérmico. La autora María José Cachafeiro, en su libro 'Rejuvenece comiendo', propone una mirada sensata y reconfortante sobre el envejecimiento, enfatizando la importancia de una dieta saludable y baja en azúcar para ralentizar los signos del envejecimiento biológico.