Una joven de hace 2.000 años, conocida como la 'Princesa Roja de la Ruta de la Seda', utilizó cinabrio, un mineral tóxico, para pintarse los dientes. El hallazgo se produjo en el cementerio de Shengjindian, en la región de Xinjiang, China. La mujer, de entre 20 y 25 años, tenía los dientes teñidos con cinabrio, un mineral compuesto por sulfuro de mercurio. La práctica de teñir los dientes con cinabrio es única en la historia de la arqueología y sugiere que la mujer tenía acceso a productos de lujo y que su comunidad participaba en redes de intercambio a larga distancia. El estudio sugiere que la aplicación de cinabrio en los dientes pudo tener motivaciones cosméticas, religiosas o de estatus social.