Un fósil de 444 millones de años, llamado Keurbos susanae, ha sido descubierto en Sudáfrica con músculos e intestinos intactos. El hallazgo fue publicado en 2025 por la paleontóloga Sarah Gabbott, quien lo encontró hace más de dos décadas. El fósil es un euartrópodo marino primitivo, pero su ubicación precisa en el árbol evolutivo sigue siendo un misterio. La conservación del fósil se debe a la química peculiar del lugar donde fue enterrado, con aguas pobres en oxígeno y cargadas de sulfuro de hidrógeno.
Crítica:El artículo es un ejemplo perfecto de cómo la ciencia puede ser emocionante y sorprendente. El descubrimiento de un fósil de 444 millones de años con músculos e intestinos intactos es un hallazgo increíble que nos hace reflexionar sobre la historia de la vida en la Tierra. Sin embargo, el título del artículo es un poco sensacionalista y podría haber sido más preciso. En general, el artículo es bien escrito y proporciona una buena cantidad de información sobre el descubrimiento y su significado científico.