Un equipo internacional liderado por el profesor Simon Turner ha desarrollado un modelo que demuestra que la primera corteza terrestre, formada hace 4.500 millones de años, ya tenía una composición química similar a la de los continentes actuales, incluso antes de que las placas tectónicas entraran en juego. Esto cambia la visión tradicional de la formación de la corteza continental, que se pensaba que se formó lentamente gracias a la actividad tectónica prolongada durante miles de millones de años. El estudio sugiere que la protocorteza se formó rápidamente tras la consolidación del núcleo terrestre y que su composición no era muy diferente de la de los continentes actuales.