Tausert, la Gran Esposa Real de Seti II, gobernó Egipto desde 1188 a 1186 a.C. como regente y luego como faraona, intentando restaurar la estabilidad en un Egipto marcado por la fragmentación interna y las incursiones extranjeras. Su reinado estuvo caracterizado por una política de continuidad con la dinastía XIX y su intento de mantener la unidad del Egipto tardío en un periodo de crisis. Tausert logró superar el papel de regente y convertirse en la líder de los designios de Egipto, demostrando que las mujeres no solo ocuparon un papel simbólico en la política egipcia, sino que, en los momentos de necesidad, supieron asumir el poder con determinación y habilidad.