Neferusobek, hija de Amenemhat III, gobernó Egipto en la XII Dinastía después de la muerte de su hermano Amenemhat IV, marcando un punto de inflexión en el Reino Medio. Su reinado, aunque breve, demostró la capacidad de las mujeres para ejercer el gobierno en momentos de crisis. Neferusobek promovió la continuidad de los proyectos arquitectónicos iniciados por sus predecesores y mantuvo la estructura administrativa y religiosa del Estado. Su nombre aparece en inscripciones que indican una fuerte presencia en el culto religioso, lo que refuerza la idea de que su reinado no fue una anomalía, sino una respuesta viable a la crisis de sucesión. Neferusobek fue una pionera en la historia de Egipto y abrió el camino para futuras gobernantes como Hatshepsut.