Merneit fue una regente durante la Primera Dinastía en el Antiguo Egipto, desempeñando un papel clave en la consolidación del poder real. Aunque no se le atribuyó el tradicional halcón de Horus, su autoridad efectiva se refleja en las evidencias arqueológicas, como su tumba en la necrópolis de Umm el-Qaab en Abidos. Merneit vivió en un periodo de grandes cambios políticos y administrativos, y su relación con el faraón Dyet sugiere que ejercía una autoridad de facto en el gobierno del reino. Las inscripciones contemporáneas y la disposición de su tumba indican que fue una gobernante respetada, y su inclusión en documentos dinásticos refuerza su importancia en la historia egipcia.