La industria de la eterna juventud ha encontrado un nuevo objetivo: el NAD+, una molécula que se presenta como el atajo hacia la juventud. Hailey Bieber y Kendall Jenner han popularizado las terapias intravenosas de NAD+, que se venden como un 'booster' energético y antiedad. Sin embargo, la evidencia científica que respalde estos hábitos sigue siendo débil. Un estudio liderado por la gerontóloga Andrea Maier detectó desviaciones de hasta un 100% en el contenido real de suplementos. El NAD+ es una coenzima que participa en tareas críticas como producir energía, reparar el ADN dañado o activar a las sirtuinas. Los niveles de NAD+ caen en picado con los años, relacionándose con la pérdida de memoria, debilidad muscular y un aumento en el riesgo de enfermedades asociadas a la edad. La nicotinamida es segura hasta los 900 mg al día, pero dosis altas pueden causar cefaleas, fatiga, problemas gastrointestinales o alteraciones enzimáticas. La Clínica Universidad de Navarra explica que los suplementos pueden interactuar con medicamentos que afectan al hígado o la coagulación, por lo que se recomienda usarlos solo bajo supervisión médica. La sociedad busca atajos contra el envejecimiento, y la industria de la eterna juventud florece porque vivimos aterrados ante el paso del tiempo.