Un tratamiento experimental desarrollado por Crispr Therapeutics ha logrado reducir los niveles de colesterol LDL a la mitad en un pequeño grupo de personas. La estrategia de esta terapia se centra en el gen PCSK9, que regula la cantidad de colesterol en la sangre. La terapia de CRISPR busca una modificación definitiva del gen en las células hepáticas, lo que podría durar toda la vida con una sola intervención. Los resultados preliminares en humanos mostraron una reducción de los niveles de colesterol LDL entre un 40% y un 55% en todos los participantes. La seguridad es uno de los aspectos más vigilados en cualquier terapia génica, y en este caso, no se reportaron efectos adversos graves. La gran promesa de esta terapia es que podría reemplazar el tratamiento crónico de por vida por una intervención única, lo que podría transformar la forma en que se trata el colesterol alto. El costo y la regulación son retos importantes que enfrenta esta terapia antes de llegar al uso clínico generalizado. La empresa Crispr Therapeutics está detrás de este avance, y según Emily Mullin en WIRED, este ensayo representa un momento clave en la transición de CRISPR de los laboratorios a las clínicas.