Dispositivos como Lokomat, Armeo, Erigo o Andago, de la compañía suiza Hocoma, se utilizan en hospitales y centros de rehabilitación para potenciar la recuperación de personas con daño neurológico y movilidad reducida. Javier Ferrer, fundador y director general de Baycer, destaca que el gran obstáculo es el alto coste de la tecnología. La cuestión de la rentabilidad económica es clave, ya que los centros deben amortizar equipos que prometen agilizar y reforzar los procesos de rehabilitación. El uso de realidad virtual y videojuegos en estas terapias mantiene la participación activa del paciente y refuerza la motivación. El Lokomat permite superar el millar de pasos en cada sesión, lo que activa la neuroplasticidad. Otros dispositivos, como Erigo o Andago, trabajan en momentos diferentes del proceso. La expansión internacional revela los límites del modelo, y Ferrer admite que los retos pasan por dar a conocer la evidencia científica y garantizar la sostenibilidad económica.