La Organización Mundial de la Salud estima que una de cada seis personas a escala mundial afirma sentirse sola. Para vivir la vejez en paz, se deben considerar cuatro aspectos esenciales: adaptación a la soledad, vivir una vida ordenada, sentir indiferencia a los juicios externos y cuidar la autoestima. La adaptación a la soledad implica percibirla como una oportunidad para hacer actividades que generen felicidad y llenen los días de paz y significado. Una vida ordenada se logra con una casa sencilla y cómoda, lo que reduce la irritabilidad y brinda comodidad. Sentir indiferencia a los juicios externos es crucial, ya que muchas personas mayores experimentan estrés debido a conflictos con seres queridos. Cuidar la autoestima es el aspecto más importante, ya que si una persona se siente valiosa y se cuida a sí misma, la vida sigue siendo cálida y significativa. Un reciente estudio de la OMS, publicado en julio, destaca la importancia de estos principios para una vejez armoniosa y satisfactoria, independientemente de las circunstancias. Los jóvenes deben reflexionar sobre estos principios y sentar las bases para una madurez feliz.