Un paciente de 44 años que había estado sumido en la depresión durante 31 años ha experimentado una mejora significativa en su estado de ánimo después de someterse a una intervención neuroquirúrgica experimental llamada PACE. Esta técnica combina la neurotecnología y la precisión quirúrgica para estimular áreas específicas del cerebro asociadas con la depresión. Los investigadores utilizaron electrodos para estimular la corteza prefrontal dorsolateral, la corteza anterior dorsal y la circunvolución frontal inferior, que están relacionadas con el control ejecutivo, la percepción emocional y la regulación cognitiva. Después de siete semanas, los pensamientos suicidas del paciente habían desaparecido, y cuatro meses más tarde, su estado de ánimo había mejorado un 59%. Estos cambios se han mantenido durante 30 meses. Los autores del estudio enfatizan que esta técnica no debe considerarse una solución universal, sino como una base para trabajar en la medicina mental de precisión.