Un equipo japonés de investigadores ha estudiado cómo factores como el número de mordiscos, los ritmos que percibimos en nuestro ambiente y el género afectan a la duración de la comida. El estudio, publicado en la revista Nutrients, involucró a 33 participantes que comieron porciones de pizza mientras se medía el número de mordiscos y las veces que masticaban. Los resultados mostraron que las mujeres tardaban más en comer (87 segundos) que los hombres (63 segundos) y masticaban más (107 veces frente a 80). El estudio también encontró que un tempo de 40 pulsos por minuto alargaba la duración de la comida. El objetivo es diseñar estrategias para facilitar la pérdida de peso adaptadas a las necesidades de cada persona, teniendo en cuenta su género.