Una nueva variante del SARM (Staphylococcus aureus resistente a la meticilina) se ha extendido por Europa, afectando principalmente a niños. Identificada en 2014 en Alemania y Países Bajos, esta cepa ha sido documentada en 11 países, incluyendo España. La señal de alarma saltó en Dinamarca en 2023, cuando 32 niños desarrollaron úlceras provocadas por esta cepa. El ácido fusídico, un tratamiento habitual, no es eficaz contra esta variante. El doctor Andreas Petersen advirtió que la propagación del SARM fuera de hospitales es difícil de controlar. Se estima que las infecciones por superbacterias podrían causar más de 39 millones de muertes en 25 años. Los 11 países europeos afectados gastaron más de 11.400 millones de euros en 2022 tratando pacientes con infecciones resistentes.