El Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) ha emitido un comunicado recordando que con la llegada del verano aumenta el riesgo de padecer vibriosis, infecciones causadas por el género bacteriano Vibrio. Estas bacterias suelen habitar aguas salobres y pueden encontrarse en distintos contextos geográficos, como el mar Báltico y el mar Negro. Las infecciones por Vibrio pueden producirse de dos formas: a través de la ingesta de marisco contaminado o por heridas abiertas en aguas contaminadas. Los síntomas de la infección incluyen diarrea, cólicos, vómitos, fiebre o escalofríos. La gravedad de las vibriosis depende de varios factores, como problemas de hígado, sistemas inmunes comprometidos y edad avanzada. En Europa, se registraron una mediana anual de 126 casos de vibriosis entre 2014 y 2017, con un brote más importante en 2014 que dejó 445 casos registrados. El ECDC recomienda evitar el marisco crudo o mal cocinado y cubrir heridas abiertas para reducir el riesgo de infección.