Un estudio de la Universitat Rovira i Virgili (URV) de Tarragona encontró que una dieta con alta carga glucémica durante el primer trimestre del embarazo se asocia con un mayor riesgo de alteraciones en el desarrollo neurológico infantil, lo que puede traducirse en un aumento de los problemas de conducta a los 4 años. Los hijos de madres con dietas de mayor carga glucémica resultaron ser 2,4 veces más propensos a sufrir problemas de ansiedad, depresión y retraimiento, y 3,5 veces más frecuentes en comportamientos agresivos o problemas de atención. El estudio se basó en un test de 99 afirmaciones sobre la conducta del niño y se realizó en niños de 4 años.