Un grupo de expertos ha revisado 29 estudios sobre los efectos de los ácidos grasos omega-3 en la salud y ha concluido que su consumo se relaciona con una menor agresividad. Los omega-3 son ácidos grasos poliinsaturados que se encuentran en alimentos como el pescado, las nueces y el aceite de linaza. Estos ácidos grasos ya se conocían por sus beneficios para la salud cardiovascular, pero ahora se ha descubierto que también pueden reducir la agresión reactiva y la agresión provocativa. El estudio, publicado en la revista Aggressive and Violent Behavior, analizó 35 muestras independientes de 29 estudios realizados entre 1996 y 2024, con un total de 3.918 participantes. Los resultados mostraron una reducción de casi un 30% en los niveles de agresión, independientemente de la edad, género, diagnóstico, duración del tratamiento y dosis. Los autores del estudio recomiendan el uso de suplementos de omega-3 como complemento a otras medidas para reducir la agresividad, aunque destacan que aún se necesitan más estudios para entender los mecanismos bioquímicos detrás de esta relación.