Un estudio internacional basado en más de 100.000 jóvenes alerta de las graves secuelas que puede provocar la exposición temprana a móviles. Los jóvenes que recibieron su primer móvil con 12 años o menos muestran, en la adultez temprana, una salud mental más frágil, con pensamientos suicidas, episodios de agresividad, desconexión con la realidad, baja autoestima y escasa estabilidad emocional. La causa principal parece estar en el acceso temprano a las redes sociales, que explicaría un 40% de esta relación. También se identifican efectos colaterales como deterioro de las relaciones familiares, ciberacoso y trastornos del sueño. La neurocientífica Tara Thiagarajan propone un enfoque preventivo que restrinja el acceso a los móviles antes de los 13 años, tal y como se hace con otras sustancias que afectan al desarrollo.