Las superficies antimicrobianas activas están emergiendo como una solución práctica para reducir la transmisión de virus y bacterias en espacios públicos y entornos sanitarios. La combinación de metales con propiedades antimicrobianas y tecnologías basadas en luz está demostrando que es posible neutralizar microorganismos de forma continua. El cobre, la plata y el zinc tienen capacidad para eliminar microorganismos. La industria está desarrollando aleaciones y recubrimientos especiales que incorporan estos metales para aplicarlos en manijas de puertas, barandillas, botones de ascensores o incluso teclados de ordenadores. La fotocatálisis utiliza materiales como el dióxido de titanio para producir radicales libres capaces de descomponer la materia orgánica de virus y bacterias. En hospitales, ya se están probando pinturas fotocatalíticas y recubrimientos de cobre en superficies de alto contacto. El objetivo no es reemplazar la limpieza convencional, sino ofrecer una capa extra de defensa contra la transmisión indirecta de patógenos.