Belén y Maite, dietistas especializadas en TCA del centro psicosanitario Galiani, explican que las dietas restrictivas pueden hacer que las personas coman más una vez finalizado el período de dieta. La clave está en la forma en que se ve la dieta, que muchas personas la sienten como algo prohibitivo. Las expertas proponen redefinir el concepto de dieta y dar permiso incondicional para poder comer sin miedo y sin condiciones. También hablan de la restricción, que se refiere al 'no puedo' y que puede dar lugar a la situación de comer de manera más impulsiva. Las soluciones propuestas incluyen revisar las restricciones en cuanto a cantidad, grupos de alimentos y número de comidas al día, y tener en cuenta que cada día es distinto y que la dieta puede variar dependiendo de la jornada. La base sería no dejar de cubrir las necesidades en el día completo.