La proteína clara es una variante de la proteína en polvo de suero tradicional, sometida a un procesamiento adicional para eliminar grasas, carbohidratos y lactosa. Se disuelve como una bebida deportiva, ligera y sin textura lechosa. La proteína clara puede ser útil en contextos concretos, como personas mayores o deportistas en fase de ganancia muscular. No debe sustituir comidas completas y no es una solución mágica. La proteína clara se compone de aislado de suero hidrolizado, lo que facilita su digestión. Las versiones claras suelen tener menos grasa, menos carbohidratos y menos lactosa que las versiones tradicionales. La proteína clara puede encajar en muchas rutinas, siempre que se entienda por lo que es: un suplemento, no una solución mágica. La nutricionista Nuria Esteves advirtió que el problema está en cómo se posiciona este tipo de productos, y que no debe considerarse un sustituto de comida real ni un superalimento obligatorio.