Las esponjas de cocina son uno de los objetos más contaminados del hogar y pueden convertirse en un caldo de cultivo para bacterias peligrosas. Calentar la esponja en el microondas puede eliminar hasta el 99% de las bacterias, incluyendo Salmonella, E. coli, Staphylococcus aureus y Campylobacter. Para hacerlo de forma segura y eficaz, se debe humedecer bien la esponja, colocarla en un recipiente apto para microondas con un poco de agua, calentar por 1 o 2 minutos a máxima potencia y dejar enfriar antes de manipular. Se recomienda aplicar este método al menos una o dos veces por semana, dependiendo del uso que se le dé a la esponja. También se puede alternar con otros métodos como sumergir la esponja en una solución de agua y vinagre o lavarla en el lavavajillas. Este truco puede utilizarse para desinfectar otros elementos del hogar como trapos húmedos o paños de limpieza, estropajos sintéticos sin partes metálicas y pequeños utensilios de silicona.