La ortodoncista Dani Moreta y la Dra. Andrea Suárez coinciden en que millones de personas comienzan mal el día al desayunar sin cepillarse los dientes primero. Durante la noche, la producción de saliva disminuye, lo que convierte la boca en un caldo de cultivo perfecto para bacterias y toxinas. Estas bacterias se adhieren a las paredes del epitelio y provocan inflamación cuando se tragan con la comida. La solución es cepillarse al despertar, antes de que cualquier alimento entre en contacto con esas bacterias. Aunque el consejo de cepillarse al despertar está ganando fuerza, la comunidad odontológica está dividida sobre si también es necesario cepillarse después de desayunar. Algunos especialistas recomiendan esperar 30 minutos, para no cepillar con ácidos activos en la boca. La higiene oral es fundamental para prevenir problemas digestivos y dentales. La Dra. Suárez concluye que hacer de la higiene oral el primer hábito del día puede marcar una gran diferencia en la salud intestinal y la microbiota.