El ciclo menstrual de las mujeres se ve influenciado por factores como el estrés, la alimentación y el entorno. En verano, el calor puede provocar cambios significativos en el ciclo menstrual, como retención de líquidos, sensación de hinchazón, cansancio, irritabilidad, dolores de cabeza y calambres abdominales. Eugenia Mindurry, responsable de Cyclo, un proyecto divulgativo sobre salud menstrual, destaca la importancia de prestar atención a los hábitos saludables, especialmente en esta época. Para cuidar la salud menstrual en verano, se recomienda mantenerse bien hidratada y alimentada, usar ropa ligera y transpirable, y escuchar al cuerpo para descansar cuando sea necesario. También es importante llevar un registro del ciclo para detectar posibles cambios o alteraciones y utilizar productos menstruales más respetuosos con el cuerpo.