La doctora María Muñoz explica que el arroz cocido y congelado puede tener menos calorías debido al almidón resistente. El proceso de gelatinización y retrogradación hace que el almidón se vuelva resistente y no se absorba como glucosa. Esto puede ayudar a mejorar la salud intestinal y reducir la carga calórica. Sin embargo, es importante enfriar el arroz en menos de una hora y guardarlo en la nevera o congelador sin exceder las 48 horas. La bacteria Bacillus cereus puede ser un riesgo si el arroz se queda demasiado tiempo a temperatura ambiente. Un estudio también encontró que el cambio climático podría estar aumentando los niveles de arsénico en el arroz. Recalentar arroz puede ayudar a absorber menos calorías, pero no va a convertir un plato de paella en una dieta milagrosa.