En plena ola de calor, el cuerpo necesita más que ventiladores y aire acondicionado. Comer bien puede ser el mejor escudo. Evitar ciertos alimentos como fritos, embutidos, carnes a la brasa, comidas copiosas o muy saladas es clave, ya que requieren más energía digestiva, elevan la temperatura corporal y pueden generar una sensación de pesadez que termina en agotamiento. Los alimentos que sí debes comer son ensaladas frías con legumbres, huevos cocidos, pescados como atún o salmón en frío, y mariscos hervidos. La hidratación es fundamental, beber entre dos y tres litros diarios es lo básico, y también hay que reponer electrolitos como sodio, potasio y magnesio. Las frutas y verduras con alto contenido en agua hidratan, refrescan y aportan vitaminas y antioxidantes. Añadir menta o albahaca da sabor sin necesidad de sal ni azúcar. Comer bien puede ayudarte a sobrevivir mejor en una ola de calor, apuesta por comidas ligeras, mucha agua, frutas frescas y evita lo procesado.