La búsqueda de una salud perfecta ha llevado a un consumo desmedido de suplementos de vitamina D, lo que ha generado un aumento en las intoxicaciones en hospitales españoles, como el de Son Espases en Mallorca, que ha reportado decenas de pacientes intoxicados en 2024. La vitamina D, al ser liposoluble, se acumula en el organismo y no se elimina fácilmente, lo que implica que su consumo en exceso puede provocar una sobredosis. El doctor Borja Quiroga, nefrólogo del Hospital Universitario de La Princesa, advierte sobre la formación de piedras en el riñón debido al exceso de calcio que la vitamina D ayuda a absorber. La mayoría de la población puede obtener suficiente vitamina D con apenas unos minutos de sol unas pocas veces por semana, y el incremento en la demanda de análisis innecesarios para detectar supuestos déficits está generando una carga económica importante para la sanidad pública.