Un estudio reciente realizado en más de 22 millones de personas mayores de Estados Unidos ha encontrado una relación directa entre la exposición al humo de incendios forestales y el riesgo de insuficiencia cardíaca. Por cada aumento de 1 microgramo por metro cúbico en la contaminación por partículas finas procedente del humo, el riesgo de sufrir esta afección cardíaca se incrementó un 1,4 %. Esto representa más de 20.000 nuevos casos anuales solo entre los adultos mayores del país. La investigadora principal, Hua Hao, de la Universidad de Emory, advierte que incluso cambios leves en la calidad del aire tienen repercusiones significativas en la salud del corazón. El estudio también comparó el impacto del humo con otras fuentes de contaminación habituales, como los vehículos o las centrales eléctricas, y encontró que el humo de los incendios es casi tres veces más peligroso. Las mujeres, las personas con bajos ingresos y quienes tienen cobertura médica limitada son los más susceptibles a estos efectos. Según la profesora Joan Casey, de la Universidad de Washington, se estima que, para finales de siglo, tres cuartas partes del mundo vivirán exposiciones más intensas y prolongadas al humo de los incendios.