Un estudio canadiense ha encontrado una posible explicación para la relación entre el queso y las pesadillas. Los investigadores de tres universidades canadienses descubrieron que la intolerancia a la lactosa podría ser la causa real de las pesadillas en personas que comen queso antes de dormir. La encuesta a los estudiantes universitarios reveló que alrededor del 33% de los participantes sufrían pesadillas con frecuencia, y casi la mitad de ellos vinculaban estos episodios con cenas tardías o ciertos tipos de comida, como los dulces, lo picante y los productos lácteos. El queso encabezaba la lista de alimentos que podrían estar relacionados con las pesadillas. Los resultados del estudio sugieren que no es el queso en sí, sino su mala digestión, la que perturba el sueño. Los investigadores planean ampliar la muestra y continuar sus estudios para determinar si comer mal causa mal dormir o si dormir mal causa comer peor. Mientras tanto, se recomienda evitar cenas copiosas o ricas en grasa antes de ir a la cama.