La isla de Pedrosa, ubicada en la bahía de Santander, fue utilizada como lazareto en el siglo XIX para aislar a los barcos con enfermedades infecciosas. En 1834 se autorizó su funcionamiento y en 1869 se oficializó como fondeo de cuarentena. En 1914, el lazareto se reconvirtió en sanatorio infantil por orden de Alfonso XIII, con 600 camas y tratamientos para enfermedades como la tuberculosis y la poliomielitis. El sanatorio cerró en 1988 y actualmente la isla alberga un centro para la recuperación de personas con problemas de drogodependencias. La isla cuenta con varios pabellones, una iglesia, un teatro modernista y un balneario, y fue visitada por la familia real en 1928.