La concentración es una habilidad clave que influye en cómo aprendemos y trabajamos. Un metaanálisis de 139 estudios encontró que la capacidad de atención y memoria alcanza su punto álgido entre los 27 y los 36 años. Durante esta franja de edad, el cerebro logra su mayor eficiencia en atención sostenida y habilidades ejecutivas. A partir de los 36 años, las capacidades cognitivas relacionadas con la concentración comienzan a deteriorarse. Sin embargo, estudios han revelado que con ejercicios cognitivos y físicos, el cerebro puede desarrollar y fortalecer estas capacidades a cualquier edad. La meditación diaria, reducir distracciones y mantener una rutina de ejercicios mentales son claves para prolongar los estados de concentración. La motivación también juega un papel crucial en la capacidad de concentrarse. Investigadores de la Universidad Normal de Hangzhou y la Universidad Autónoma de Madrid han participado en estos estudios. El biólogo molecular Estanislao Bachrach recomienda la meditación diaria para mejorar la memoria y reducir el estrés.