Kate Rowe-Hamm, una entrenadora personal de 44 años, experimentó ansiedad paralizante, falta de aire, dolor articular intenso y palpitaciones durante la perimenopausia. Después de investigar, cambió su enfoque del ejercicio de spinning y HIIT a levantar pesas tres o cuatro veces por semana y caminar una hora al día. Esto redujo su dolor articular y ansiedad. La prueba GlycanAge mostró que su edad biológica era de 51 años, pero después de seis meses de seguir su nueva rutina, bajó a 47 años. Kate recomienda caminar entre 30 y 40 minutos diarios y hacer entrenamiento de fuerza tres sesiones semanales. La combinación de ejercicios de fuerza y caminatas ayuda a mantener estables los niveles de azúcar en sangre y aumenta la densidad ósea. Kate también destaca la importancia de la terapia de reemplazo hormonal y una nutrición adecuada. La perimenopausia puede ser un momento desafiante, pero con los cambios adecuados, es posible mejorar la calidad de vida.