La microbiota intestinal se ve alterada durante la menopausia debido a los cambios hormonales, lo que puede provocar problemas de salud como osteoporosis, ansiedad y depresión. La experta Marta Marcé explica que la microbiota regula las hormonas y que la falta de estrógenos puede desequilibrar la microbiota. Los probióticos pueden ayudar a mejorar la salud digestiva, íntima y cerebral. La Dra. Marta Sánchez-Dehesa recomienda aumentar el consumo de fibra y evitar ultraprocesados y azúcares añadidos. La perimenopausia es un momento clave para empezar a cuidar la salud de la microbiota. Las mujeres posmenopáusicas que reciben un tratamiento hormonal sustitutivo tienen una microbiota vaginal dominada por lactobacilos. Se recomienda incluir alimentos ricos en fitoestrógenos, yogur o kéfir, y fibra prebiótica en la dieta. El estrés y la ansiedad también pueden afectar la microbiota, por lo que es importante practicar yoga, meditación o mindfulness.