La ciencia ha encontrado que llevar una vida activa es clave para envejecer de forma saludable. Un estudio publicado en The Lancet Public Health encontró que con 7.000 pasos diarios se alcanzan mejorías significativas en la salud. Sin embargo, otro estudio publicado en la revista Nature encontró que caminar entre 3.000 y 5.000 pasos al día puede retrasar el deterioro cognitivo. El equipo del centro Mass General Brigham analizó los datos de casi 300 adultos mayores de entre 50 y 90 años y encontró que las personas que caminaban entre 5.000 y 7.000 pasos diarios tenían un deterioro cognitivo más lento. Los investigadores también encontraron que mantener una mayor actividad física se vinculaba con un deterioro cognitivo más lento en personas con presencia de amiloide. El estudio reveló que la acumulación de tau y el deterioro cognitivo tendían a estabilizarse con niveles moderados de actividad, equivalentes a entre 5.001 y 7.500 pasos diarios.