La memoria prospectiva es la capacidad de recordar acciones planificadas o futuras, como acordarse de qué íbamos a buscar en la nevera o la cita con el dentista del jueves. Esta forma de memoria es algo con lo que lidiamos en nuestro día a día, pero no es un concepto con el que mucha gente esté familiarizada. Un estudio de 2010 halló tres regiones del cerebro cuya actividad estaba vinculada a los resultados en memoria prospectiva: el giro parahipocampal, el lóbulo parietal inferior izquierdo, y el cíngulo anterior izquierdo. La atención es clave para recordar cosas, y las distracciones son uno de los principales factores que afectan a esta memoria. La concentración es clave si queremos que nuestra memoria prospectiva de más de sí. Una dieta variada, ejercicio y dormir adecuadamente pueden ayudarnos con nuestra memoria. El neuropsicólogo Saul Martínez-Horta explica que la capacidad del cerebro es limitada y sensible a la distracción, por lo que es relativamente fácil que dirijamos nuestra atención a algo distinto a lo que estamos haciendo.