Los neandertales comían huesos para sobrevivir hace 125.000 años. Los huesos contienen nutrientes esenciales como calcio, fósforo, hierro, magnesio y potasio. El colágeno, una proteína estructural clave, se encuentra en los huesos y puede ser beneficioso para la salud articular y ósea. La ciencia sugiere que los beneficios de comer huesos son modestos, pero pueden ser beneficiosos para la salud. La industria alimentaria está experimentando con productos a base de hueso pulverizado. La cosmética coreana también utiliza colágeno para prometer beneficios para la belleza y el antienvejecimiento. Sin embargo, la evidencia científica es limitada y se necesitan más estudios para confirmar los beneficios. Los caldos de huesos son una fuente rica en colágeno y minerales, y pueden ser beneficiosos para la salud si se consumen de manera segura.