El culturismo está atravesando un momento crítico debido a la muerte repentina de numerosos deportistas jóvenes. El internista Pelayo Fernández Cidón advierte de los riesgos asociados al uso de esteroides anabolizantes y prácticas extremas de preparación física. Los esteroides aumentan el tamaño muscular de forma rápida, pero no segura, y pueden causar daños en el corazón, hígado y riñones. Un estudio reciente encontró que el 38% de las muertes en culturistas fueron súbitas y de origen cardíaco. Fernández Cidón destaca que las mujeres presentan efectos secundarios más evidentes y drásticos, y que la preparación para competir puede llevar al cuerpo a situaciones extremas. El especialista defiende el entrenamiento de fuerza como una alternativa saludable, y afirma que el culturismo profesional acorta vidas, mientras que la fuerza natural las alarga. El riesgo de muerte súbita es claramente superior en culturistas que en otros deportistas, con 386 casos por cada 100.000 persona-años en categorías de alto nivel como el Mr. Olympia.