El torrefacto es un tipo de café que se produce añadiendo azúcar durante el proceso de tueste, lo que puede generar acrilamida, un compuesto químico considerado probable carcinógeno humano. La técnica del torrefacto se originó en Cuba y se popularizó en España en el siglo XX debido a la escasez de café y la necesidad de conservarlo. El torrefacto contiene hasta 15 kg de azúcar por cada 100 kg de café, lo que puede superar los límites de acrilamida establecidos por la Unión Europea. En Europa, el torrefacto no es común debido a su baja calidad y falta de arraigo histórico. En España, el torrefacto se consume habitualmente, aunque también se está ganando popularidad el café de especialidad. La acrilamida se genera en el proceso de tueste y puede contener hasta 800 μg/kg en el torrefacto, mientras que el café de tueste natural contiene alrededor de 180 μg/kg. La Unión Europea ha establecido límites de acrilamida en el café tostado y instantáneo, pero no hay estudios epidemiológicos sólidos que demuestren un riesgo oncológico en humanos debido al consumo de café con altas dosis de acrilamida.