El cardiólogo Aurelio Rojas propone un test casero para determinar la calidad de las cápsulas de omega-3. El test consiste en meter una cápsula en el congelador durante 24 horas. Si al sacarla y abrirla el contenido sigue estando completamente líquido, entonces el producto tiene buen nivel de pureza. Si está dura, opaca o parcialmente congelada, el omega-3 no cumple. Rojas insiste en que hay dos condiciones esenciales para confiar en un omega-3: que tenga al menos 1.000 mg combinados de EPA y DHA por dosis, y que cuente con el certificado IFOS. El doctor responde a preguntas de sus seguidores sobre marcas, dosis y compatibilidades con otros suplementos. Una usuaria celebra que su cápsula no se congeló después de hacer el test. El doctor explica que la clave está en elegir un omega-3 puro, de máxima concentración de EPA y DHA. El test se ha viralizado en redes sociales, con miles de personas compartiendo sus resultados.