Un equipo de científicos de Harvard y el Hospital General de Massachusetts ha desarrollado un modelo que muestra cómo una simple prueba de sangre podría detectar múltiples tipos de cáncer años antes de lo habitual. Esto podría salvar millones de vidas en todo el mundo. Los métodos tradicionales de cribado médico solo detectan cuatro tipos de cáncer, lo que deja fuera cerca del 70% de los casos. La nueva investigación propone identificar fragmentos de ADN tumoral circulando en la sangre, incluso antes de que los tumores sean visibles mediante pruebas convencionales. El modelo utilizó datos de más de cinco millones de adultos estadounidenses, de entre 50 y 84 años, para simular cómo evolucionarían catorce tipos de cáncer a lo largo de una década. Los resultados son prometedores: el número de diagnósticos en etapas tempranas aumentaría significativamente, mientras que los casos avanzados podrían reducirse casi a la mitad. Según las estimaciones, la detección en estadio I crecería un 10%, en estadio II un 20% y en estadio III un 30%. En paralelo, los casos descubiertos en fases terminales disminuirían un 45%. El doctor Jagpreet Chhatwal, autor principal del estudio, explica que el impacto sería enorme, ya que detectar los tumores antes de que se propaguen no solo aumentaría la supervivencia, sino que aliviaría el peso económico y emocional que el cáncer impone a millones de familias.