Un estudio conjunto de las universidades de Navarra y Harvard analizó 20 cohortes y más de 5,5 millones de mujeres, concluyendo que usar anticonceptivos hormonales durante cinco años o más aumenta un 20 % el riesgo de cáncer de mama. El riesgo crece en los primeros cinco años, se estabiliza y vuelve a subir tras una década. En mujeres jóvenes, el incremento es aún mayor: un 41 % más de riesgo antes de la menopausia. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) clasificó los anticonceptivos hormonales como carcinógenos para los humanos en 2005. La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) recuerda que el cáncer de mama tiene un origen multifactorial, solo un 10 % se debe a causas hereditarias. Los anticonceptivos hormonales siguen siendo un método eficaz y seguro para millones de mujeres, pero es importante ponderar el incremento del riesgo de cáncer de mama frente a sus ventajas. Los especialistas recomiendan un asesoramiento médico individualizado, que tenga en cuenta la historia familiar y genética, duración del uso del método, edad y antecedentes reproductivos.