El almidón resistente es un tipo de almidón que se forma cuando se enfrían alimentos ricos en almidón, como arroz o patatas, después de cocinarlos. Esto provoca que las cadenas de moléculas de glucosa se reorganicen en una forma más compacta y difícil de romper por las enzimas digestivas. El almidón resistente llega al intestino grueso sin ser absorbido y es fermentado por la microbiota, produciendo compuestos beneficiosos como el butirato. Según la Cleveland Clinic, el almidón resistente se comporta de forma similar a la fibra, ayudando a mantener la salud intestinal y regular la glucosa en sangre. Hay cuatro tipos de almidón resistente, siendo el tipo 3 el que se forma al enfriar alimentos cocidos. Sin embargo, enfriar alimentos como arroz o patata puede tener riesgos microbiológicos si no se hace correctamente, como la activación de la bacteria Bacillus cereus. Para evitar esto, se recomienda enfriar el alimento en menos de una hora, guardararlo en la nevera y consumirlo en 24-48 horas, y recalentarlo solo una vez a alta temperatura. El almidón resistente puede ser beneficioso para la salud, pero no es una solución mágica para convertir alimentos ultraprocesados en saludables.