La legionelosis, causada por la bacteria Legionella, ha aumentado su incidencia y letalidad en España, con un ritmo medio anual del 8,96% y un aumento anual del 11,19% en muertes entre 2011 y 2023. La enfermedad se transmite a través de aerosoles y se encuentra en entornos comunes como el agua o el suelo. La mayoría de los casos se concentran entre los meses de junio y noviembre, y afectan principalmente a hombres, en una proporción aproximada de tres por cada mujer. La letalidad ronda el 6,18%, sin diferencias significativas entre sexos. La dificultad para rastrear el origen de la infección se debe a que la Legionella se encuentra en entornos comunes y se transmite a través de aerosoles. Sistemas de agua caliente, duchas, fuentes decorativas o torres de refrigeración pueden ser focos de infección. España es el sexto país con más casos reportados a nivel europeo. Las razones del incremento no son del todo claras, aunque algunos expertos apuntan al cambio climático y mejoras en la capacidad diagnóstica. Los pacientes suelen ser hombres mayores de 65 años o personas con sistemas inmunitarios debilitados. La enfermedad puede tratarse eficazmente con antibióticos como azitromicina o quinolonas.