Un equipo del UT Southwestern Medical Center identificó un conjunto de neuronas dentro del núcleo supraquiasmático (NSQ) que regula directamente la sensación de hambre durante las horas de sueño. El estudio, liderado por Jeffrey Zigman y Omprakash Singh, demostró que estas neuronas actúan como moduladores del apetito dependientes del tiempo. Cuando los investigadores activaron este grupo neuronal durante el período de descanso, los ratones comieron más del doble de lo habitual. La clave está en la relación entre el NSQ y la grelina, la hormona conocida como “la señal del hambre”. El hallazgo tiene implicaciones directas para los trabajadores nocturnos, quienes suelen presentar un mayor riesgo de obesidad y trastornos metabólicos. Los especialistas recomiendan mantener horarios regulares de comida y sueño, evitar las comidas copiosas o ultraprocesadas antes de dormir y reducir el consumo de cafeína y alcohol al final del día. El estudio sugiere que pequeñas variaciones en la actividad de estas neuronas pueden influir en el peso corporal en una proporción de hasta el 7%.