Un número creciente de pacientes con depresión y ansiedad no responden a tratamientos tradicionales. Investigaciones recientes apuntan a las hormonas como un factor clave en la salud mental. El estrógeno, la progesterona, la testosterona, el cortisol y las hormonas tiroideas regulan funciones corporales y emociones. Un tercio de los pacientes con depresión mayor no mejoran con antidepresivos ni psicoterapia. La terapia de reemplazo hormonal (TRH) reduce significativamente el uso de antidepresivos en mujeres menopáusicas. La terapia de reemplazo de testosterona (TRT) mejora el estado anímico en hombres con hipogonadismo. Los cambios hormonales femeninos, como la perimenopausia y el posparto, son especialmente sensibles para la salud mental. Un estudio con 130.000 mujeres reveló aumentos drásticos en el riesgo de trastornos como la depresión mayor o el bipolarismo. Proyectos como Our Future Health investigan cómo los cambios hormonales influyen en la salud emocional.