El doomscrolling es el acto de desplazarse sin fin por noticias negativas o publicaciones alarmantes, lo que puede alimentar la ansiedad, el estrés y el agotamiento emocional. En contraste, el joyscrolling consiste en navegar intencionadamente por contenido que genera placer, calma o inspiración. Para pasar del doomscrolling al joyscrolling, se pueden establecer límites de uso en las apps, desactivar notificaciones innecesarias, utilizar apps de bienestar digital y reemplazar redes con juegos de pausas naturales. También se puede curar el feed con contenido positivo, programar pausas para informarse y practicar la atención plena. Integrar el joyscrolling a la rutina digital puede generar cambios reales en el bienestar emocional, como sentirse menos abrumado y más motivado. Se pueden seguir cuentas que publiquen contenido alegre, inspirador o educativo, como @joyscroll.uk en Instagram. Es importante identificar qué tipo de contenido aporta valor emocional y dirigir la atención hacia él. Si el doomscrolling ya está afectando el bienestar de forma profunda, se puede considerar buscar apoyo profesional.