El verano trae consigo el aumento de mosquitos, y con ellos, las picaduras. Después de años de utilizar velas de citronela, pulseras repelentes y espráis con olor a farmacia, se decidió probar alternativas naturales y efectivas que se encuentran en TikTok. Se eligieron tres trucos virales: vinagre y limón, café, clavo y una vela, y una trampa del CO2. El truco del vinagre y limón resultó inútil contra los mosquitos, aunque eliminó las moscas. El truco del café y clavo no funcionó debido a que la mecha no se mantuvo encendida. La trampa del CO2, basada en una teoría científica real, no atrapó ni un solo mosquito. Después de estos fracasos, se volvió a los repelentes con DEET o icaridina, que están probados por la ciencia. El DEET es el más habitual y eficaz, aunque puede ser agresivo para pieles sensibles. Los aceites esenciales como la menta o la citronela funcionan a medias. Los mosquitos hembra, que son las que pican, tienen un olfato finísimo para detectar a sus víctimas, y las personas con sangre tipo 0 resultan especialmente atractivas. El dióxido de carbono que exhalamos también es clave, y si además tenemos la temperatura corporal elevada, somos un festín andante.