La cucaracha americana, también conocida como Periplaneta americana, se ha extendido por el 90% de las provincias españolas y se ha convertido en un problema creciente de salud pública. Esta especie es más grande, resistente y prolífica que la cucaracha común, y puede transmitir bacterias, contaminar alimentos y provocar reacciones alérgicas. Según un estudio, la cucaracha americana ha colonizado los sistemas de alcantarillado en España desde el último cuarto del siglo pasado, desplazando a la cucaracha negra. La empresa de control de plagas Arepla recomienda mantener bien cerrados los sistemas de alcantarillado y revisar sanitarios para prevenir la aparición de cucarachas. La cucaracha americana puede vivir hasta 5 cm de longitud y tiene alas, lo que la hace más visible y difícil de controlar. Los investigadores Carlos Pradera y Erik Rodríguez-García han publicado un estudio sobre la expansión de esta especie en España. La cucaracha americana puede transportar microorganismos peligrosos y es un verdadero riesgo para la salud pública. Se recomienda evitar la acumulación de residuos, mantener buenas prácticas de higiene y revisar trasteros, garajes y cocinas industriales para prevenir la aparición de cucarachas.