El rechazo escolar es una respuesta emocional intensa que surge frente a la idea de asistir a clases, acompañada de miedo o ansiedad. Afecta a niños de entre 5 y 17 años y puede estar vinculado a trastornos de salud mental como ansiedad social, ansiedad generalizada o depresión. Las señales tempranas incluyen dolores de cabeza, de estómago, náuseas y fatiga. Según la American Family Physician, alrededor del 5% de los niños en edad escolar experimenta formas de rechazo escolar, y la incidencia aumenta entre los 10 y 13 años. El 28% de estos estudiantes termina cambiando de escuela por este motivo. Las causas varían con la edad, incluyendo ansiedad por separación, temores vinculados al rendimiento académico y acoso escolar. La terapia cognitivo-conductual ha demostrado ser eficaz para ayudar a los niños a manejar la ansiedad y recuperar la confianza. Es fundamental el trabajo conjunto de padres, docentes y profesionales de la salud mental para abordar el rechazo escolar.