El estudio PASOS 2022-2025, impulsado por la Fundación Gasol, revela que los niños y adolescentes españoles se mueven cada vez menos, duermen peor, comen de mala manera y pasan más horas frente a las pantallas. Esto tiene consecuencias directas en su salud física y emocional, aumentando el riesgo de enfermedades crónicas como la hipertensión o la diabetes tipo 2, y problemas psicológicos como la ansiedad, el estrés o la depresión. Para cambiar esta situación, es necesario un trabajo conjunto entre familias y escuelas. Se presentan seis claves para que los niños y adolescentes adopten hábitos saludables: ser un buen ejemplo, integrar la actividad física en el día a día, permitir que exploren distintas disciplinas deportivas, limitar el uso de pantallas, apoyar constantemente y celebrar los pequeños avances, y una alimentación equilibrada que incluya verduras, frutas, carnes blancas, pescado, cereales y legumbres. La familia debe implicarse en la elaboración del menú diario y limitar el consumo de azúcar y alimentos procesados. El refuerzo positivo de la familia es clave en la adquisición de hábitos duraderos.